Issue

Economy

A Sustainable, Thriving Economy

Better protections and pay for the working people of South Carolina are paramount. I’m a small business owner whose family has been in business in South Carolina for over 107 years. I support a minimum wage of at least $15.00/hour because working people should be able to afford rent, food, healthcare and other basic living expenses. I believe South Carolina can be pro-business and pro-people; the two aren’t mutually exclusive. While Gov. McMaster has already taken approximately $600 million away from South Carolina’s working families and out of our economy, I’m fighting to ensure that every South Carolinian has a level playing field and a fighting chance.

Living Wages and Your “Right to Work”

South Carolina’s minimum wage hasn’t changed since 2008, when it increased to $7.25. For too many South Carolinians, working a full-time 40-hour week at minimum wage means not being able to afford even a 2-bedroom rental–proof that living in a “right to work” state basically means employers’ rights trump those of employees. Affordable Housing should be attainable for working people in SC, but too often it isn’t.

We should trust South Carolinians to make their own decisions about whether a collective bargaining process will significantly increase their wages and improve their working conditions. While our governor demonizes and vilifies labor unions, working people across our state continue to struggle to live on $7.25 per hour and between $42 and $326 per week in unemployment benefits. This presents a myriad of life-altering challenges that wealthy career politicians will never experience.

Governor McMaster boasts about giving employers unmerited tax breaks and immunity from legal liability for abandoning COVID-19 safety protocols while doing nothing to protect SC employees during the pandemic or pay fair, living wages. These hypocrisies reflect the types of gross imbalances that currently exist.

As Governor, I’ll bring balance back into the equation by focusing on the true drivers of our economy: working families, small businesses and 21 million acres of sustainable natural resources…all of which are essential ingredients for a thriving economy. I’ll roll back anti-union, anti-worker rhetoric and policies that further marginalize, dehumanize and dis-empower working people.

Pro-Business and Pro-Worker

Coming from a small business family in rural South Carolina, I know what it takes to sustain both a family and a business. A state with safe, well-compensated, and well-treated employees is a pro-business state.

Last year, I convinced the SC Ports Authority to increase its minority business participation goal by three times the original goal and now, small minority businesses have greater opportunities to do business with our ports.

My legislative record proves that I have the courage to lead on these important issues. As Governor, I’ll continue working across the aisle to raise the minimum wage, right systemic wrongs and promote balanced business, employee and family-friendly policies that give South Carolinians the dignity and decency of fair pay, good working conditions and safe workplaces.

 

 

 

Una Economía Sostenible y Próspera 

Las protecciones y los salarios mejores son los más importantes para la gente obrera de Carolina del Sur. Soy dueña de un pequeño negocio cuya familia ha estado involucrada en los negocios de Carolina del Sur por más de 107 años. Apoyo al salario mínimo de por lo menos $15/hora porque la gente obrera se merece la habilidad de pagar por el alquiler, la comida, la atención médica, y otros gastos básicos de vida. Creo que Carolina del Sur puede estar a favor de los negocios a favor de la gente; los dos no son mutuamente excluyentes. A pesar de que el Gobernador McMaster ya ha sacado aproximadamente $600 millón de las familias obreras de Carolina del Sur y de nuestra economía, yo estoy luchando para asegurar que cada persona de Carolina del Sur tenga la igualdad de condiciones y las oportunidades justas. 

Salarios Dignos y Su “Derecho de Trabajar” 

El salario mínimo de la gente de Carolina del Sur no ha cambiado desde 2008, cuando aumentó a $7.25. Para demasiada gente de Carolina del Sur, trabajar 40 horas cada semana con el salario mínimo significa que no se puede pagar ni alquiler de dos cuartos – evidencia de que vivir en un estado de “derecho de trabajar” significa básicamente que los derechos de los empleadores superan los derechos de los obreros. La Vivienda Económica debería ser alcanzable para la gente obrera de Carolina del Sur, pero, con demasiada frecuencia, no lo es. 

Deberíamos confiar en la gente de Carolina del Sur para tomar sus propias decisiones de si un proceso de negociación colectiva aumentará considerablemente sus salarios y mejorará sus condiciones laborales. Aunque nuestro gobernador demoniza y denigra a los sindicatos, la gente obrera por todo de nuestro estado sigue costando a vivir con $7.25/hora y entre $42 y $326 cada semana de prestaciones por desempleo. Esto presenta una miríada de retos increíbles que los políticos ricos nunca podrían experimentar. 

El Gobernador McMaster alardea de darles a los empleadores las exenciones tributarias inmerecidas y las exenciones de la responsabilidad legal por abandonar los protocolos de seguridad de COVID-19 mientras de hacer nada para proteger a los obreros de Carolina del Sur durante la pandemia ni para pagar salarios suficientes. Estas hipocresías reflejan los tipos de desequilibrios asquerosos que existen ahora. 

Como gobernadora, devolveré el equilibrio en la educación por enfocarme en los impulsores verdaderos de nuestra economía: las familias obreras, los pequeños negocios, y los 21 millones acres de recursos naturales sostenibles…todos los cuales son componentes esenciales de una economía próspera. Eliminaré la retórica y las políticas anti-sindicato y anti-obrero que marginan, deshumanizan, y le quitan el poder a la gente obrera.

Pro-Negocios y Pro-Obrero 

Viniendo de un pequeño negocio familiar de Carolina del Sur rural, entiendo lo necesito para sostener a una familia y a un negocio. Un estado con obreros seguros, bien compensados, y bien tratados es un estado pro-negocios. 

El año anterior, convencí a la Autoridad Portuaria de Carolina del Sur para triplicar su meta de participación de negocios de la minoría, y ahora, los pequeños negocios de la minoría tienen oportunidades mejores para hacer negocios con nuestros puertos. 

Mi historial legislativo prueba que tengo el coraje de dirigir en estos asuntos importantes. Como gobernadora, seguiré trabajando con el otro lado político para aumentar el salario mínimo, para corregir las injusticias sistémicas, y para promover las políticas equilibradas de negocios, obreros, y familias que le dan a la gente de Carolina del Sur la dignidad y la decencia de salario justo, condiciones laborales buenas, y lugares seguros de trabajo.